La sidra es una bebida tradicional del norte de España, especialmente de Asturias, donde forma parte esencial de su cultura gastronómica.
Su consumo se ha extendido por todo el país, y en ciudades como Madrid es habitual encontrar sidrerías donde se mantiene la tradición de servirla de forma característica.
La sidra se elabora a partir de la fermentación del zumo de manzana, sin añadir gas artificial.
Su sabor es fresco, ligeramente ácido y con muy poca graduación alcohólica, lo que la convierte en una bebida ligera y refrescante. Tradicionalmente se sirve escanciada, vertiéndola desde cierta altura para que se oxigene y libere todo su aroma.
Puede contener sulfitos (según elaboración)
Puede variar según el establecimiento